jueves, 8 de noviembre de 2012

Muere lentamente.



Muere lentamente quién no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quién no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quién no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quién no viaja, quién no lee, quién no oye música, quién no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente quién se pasa con los demás, quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.
Muere lentamente quién abandona un proyecto antes de iniciarlo, no pregunta de un asunto que desconoce o no responde cuando le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.
Depende de cómo lo vivamos.

Si te vas a calentar, que sea al sol.
Si vas a engañar, que sea a tu estómago.
Si vas a llorar, que sea de alegría.
Si vas a mentir, que sea la edad.
Si vas a robar, que sea un beso.
Si vas a perder, que se pierda el miedo.
Y si existe hambre, que sea de amor.
Si es para ser feliz... que sea todo el tiempo.

Erróneamente asociado al poeta chileno Pablo Neruda, versionado por el rapero Rayden, muy similar a un poema de la autora brasileña Martha Medeiros.





Tayne.

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